NO ES MIEDO, ES PREVENCIÓN.
Un extintor no se cree algo indispensable, pero puede salvarlo todo.
Los incendios en el hogar pueden iniciar en cuestión de segundos: una vela mal colocada, un cortocircuito, aceite caliente o un descuido con un aparato eléctrico. Tener un extintor en casa no es un lujo, es una herramienta de protección vital que puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
¿Qué tipo de extintor se recomienda para el hogar?
El más adecuado es un extintor multipropósito tipo ABC, porque:
Clase A: apaga fuegos de materiales comunes como madera, papel y telas.
Clase B: combate incendios causados por líquidos inflamables como grasa, gasolina o aceite de cocina.
Clase C: sirve para fuegos eléctricos (enchufes, electrodomésticos, ventiladores, etc.).
Consejos clave:
1. Revísalo cada 6 meses. Asegúrate de que esté cargado y en buen estado.
2. Aprende a usarlo. Una pequeña capacitación hace la diferencia.
3. Colócalo cerca de la cocina (zona de mayor riesgo) y otro en áreas con aparatos eléctricos.
4. No lo uses si el fuego ya está fuera de control. En ese caso, evacúa y llama a emergencias.
Se recomienda que sea de al menos 2.5 kg y que esté ubicado en un lugar visible, accesible y lejos del alcance de los niños.
Puede tener un costo aproximado de $550.00MNX dependiendo la marca pero lejos de verlo como un gasto, es una inversión a la seguridad de tu familia.
El extintor puede salvar vidas y evitar pérdidas materiales grandes.


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